Belleza

5 mitos y verdades sobre tu cabello que quizás no conocías

Cuidar el cabello y hacer que luzca joven y radiante no es tarea fácil, y si ello implica que muchas veces desconocemos algunos aspectos de esta disciplina, complica un poco más la tarea.

5 mitos y verdades sobre tu cabello que quizás no conocías
5 mitos y verdades sobre tu cabello que quizás no conocías

El cabello es uno de los atractivos más notorios de la mujer.  Una melena bonita, cuidada y radiante puede ser la diferencia entre que te vean o no, y hacerte sentir también mucho mejor contigo misma.

Sobre todo para aquellas mujeres que han decidido tener el cabello largo, hay ciertas técnicas que puedes aplicar para hacer que sea más frondoso, y brillante, pero que muchas veces aplicamos mal.  Por ello hoy te traemos 5 mitos y verdades sobre tu cabello que quizás no conocías.

Verdad: Lavarse el cabello con agua fría lo deja más brillante.  No tienes que hacer el lavado completo con agua fría, puedes hacerlo con agua tibia y luego terminar con agua más fría.  El resultado será un cabello mucho más brillante.

Verdad: No debes acostarte con el cabello mojado.  Cuando el cabello está húmedo suele ser mucho más frágil y quebradizo.  Acostarse con el cabello húmedo puede contribuir a que se parta mientras duermes y se dañe.  También la humedad que queda en el cuero cabelludo puede contribuir a l irritación del mismo.  Así que procura no acostarte a dormir con el cabello húmedo.

Mito: Lavarse todos los días el cabello es malo.  Como todo en esta vida, esta consigna es muy relativa.  Depende el tipo de producto que uses y tu tipo de cabello, lavarse en cabello todos los días resultará más o menos perjudicial.

Mito: Si te arrancas una cana te saldrán más.  El cabello cano es un proceso natural de pérdida del pignmento, arrancarlas o no no tiene nada que ver con que te crezcan más o menos canas en el mismo lugar.

Mito: Desenredar el cabello mojado lo parte.  Esto no es cierto, de hecho el mejor momento para desenredar el cabello es precisamente cuando está húmedo, ya que se encuentra mucho más flexible y lo harás sin usar demasiada fuerza.  La clave está en hacerlo correctamente, es decir, desde las puntas a la raíz, para que no tires de él y se dañe.

Maya Monasterios

Periodista, experta en celebridades y belleza, con amplia experiencia en medios digitales.+ info

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