¿Caliente o fría? Elige adecuadamente el tipo de ducha que necesitas según la ocasión ¡Entérate!

Si no sabes qué tipo de agua es más adecuada para las necesidades de tu piel, aquí te explicamos los beneficios de ducharte con cualquiera de ellas

Ducharse es el momento más relajante del día, aunque usualmente entramos en un dilema al definir si nos duchamos con agua fría o caliente, bajo la premisa de cuál nos reportará un resultado satisfactorio con base en la necesidad inmediata, lo cierto es que ambas poseen múltiples beneficios y queda en ti elegir.

Ducharse con agua fria

Agua fría

Dile adiós a la fatiga, una ducha fría aumenta el nivel de energía, además al sentir el agua fría se activa la circulación en la sangre, también estimula el metabolismo y por consiguiente el sistema inmune.

Con el agua fría lograrás activar todos tus sentidos, aumentando los estados de alerta y como si fuera poco fortalece la piel del cuero cabelludo.

Ducharse con agua caliente

Agua Caliente

El agua caliente ayuda a limpiar la grasa de manera natural y de una forma  profunda, ya que abre los poros y limpia la piel, además es ideal para controlar el insomnio, ya que el agua caliente da la sensación de relajación y bienestar, lo cual permite conciliar el sueño con mayor facilidad.

Desintoxica y elimina toxinas innecesarias para la piel, además es perfecta para aliviar dolores musculares, para la migraña y por si fuera poco ayuda a despejar las vías respiratorias.

Johen Velasco

Mercadólogo egresado de la Universidad Latinoamericana y del Caribe, Especialista en Marketing Digital, Blogger, Gerencia y emprendimiento. Amante de los animales, de la naturaleza, y de los libros.+ info

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