Bienestar

15 errores que te engordan y debes evitar al practicar una dieta

Estar de dieta no significa morir de hambre; sin embargo, hay ciertos aspectos a tener en cuenta ya que, al querer adelgazar practicando determinada rutina alimenticia, se cometen varios errores que pueden generar lo contrario, es decir, que subas de peso.

15 errores que te engordan y debes evitar al practicar una dieta
15 errores que te engordan y debes evitar al practicar una dieta

No escoger la dieta más adecuada, tratar de perder peso rápidamente sin el control de un nutricionista, cenar demasiado tarde, y pasar hambre son algunos de los 15 errores más comunes que hacen que una persona fracase en su meta de perder peso. A continuación, te detallamos cada uno para que evites consecuencias en tu organismo.

Estos son los 15 errores más comunes que te hacen engordar durante una dieta.

15 errores que te engordan durante una dieta

1. No escoger la dieta más adecuada: escoger la dieta que está siguiendo un amigo o familiar es el primer error en el que solemos caer. No todos los planes alimenticios son igualmente efectivos para todo el mundo, ya que cada cuerpo actúa y reacciona de forma diferente. Lo más recomendable es acudir a un profesional para que diseñe la dieta más efectiva para nosotros en función de nuestra edad, sexo, estilo de vida, etc.

Las dietas extremas no son la solución. Los regímenes alimenticios más efectivos son aquellos que nos hacen ingerir menos calorías de las que quemamos a lo largo del día, siguiendo una dieta variada, saludable y equilibrada que atienda las necesidades nutricionales indicadas en la pirámide nutricional.

2. No variar los alimentos: una dieta variada basada en la ingesta de alimentos sanos, como las frutas y las verduras, no tiene por qué ser aburrida. Los grupos de alimentos ofrecen muchas variantes y hay multitud de recetas sanas y con pocas calorías que podemos ir alternando en los menús semanales para evitar caer en la monotonía y el desánimo.

3. Saltarse comidas: una de las ideas más erróneas es creer que, si nos saltamos alguna de las comidas del día, conseguiremos perder peso más rápido. En realidad, lo que sucede es lo contrario: nuestro organismo se ralentiza, tarda más en quemar calorías, incrementa la sensación de hambre en horas posteriores y comenzamos a tener problemas para adelgazar.

Cuando estamos a dieta, debemos hacer cinco comidas al día y procurar que no pasen más de 3 ó 4 horas entre ellas. De esta forma, activamos el metabolismo y obtenemos resultados más rápidamente y de forma más sencilla. 

4. No comer suficiente: no pasar hambre es fundamental para conseguir adelgazar. Aunque cuando queremos perder peso debemos consumir menos calorías de las que quemamos, eso no quiere decir que debamos pasarlo mal y estar constantemente con hambre. En su lugar, tenemos que aprender a seleccionar aquellos alimentos que sacian, con pocas calorías y de alto poder nutritivo.

5. Picar entre comidas: el deseo de comer entre comidas a menudo conduce a consumir productos desaconsejables, como frituras, snacks, dulces o golosinas. Para calmar la ansiedad, en su lugar, podemos prepararnos un repertorio de productos saludables que ayuden a regular el apetito en los momentos de ansiedad. Fruta picada, frutos secos, zumos y batidos naturales, y hortalizas crudas son algunos de los mejores aliados para adelgazar.

6. Pesarse constantemente: existen muchos factores que pueden influir en el desarrollo de una dieta, como la retención de líquidos o la menstruación. Aunque son variables temporales, pueden llegar a enmascarar los resultados de nuestra dieta y desanimarnos. El peso del cuerpo varía constantemente a lo largo del día, tanto por lo que se come como por lo que se evacúa y se quema, así que no podemos obsesionarnos. Lo más aconsejable es tomar como referencia la misma báscula y pesarte siempre a la misma hora y en el mismo lugar.

7. Esperar efectos inmediatos: otro de los errores más frecuentes a la hora de hacer dieta es no ser realista. La pérdida de peso es un proceso lento, en el que hay que trabajar duro. Dependiendo de nuestro metabolismo, estilo de vida y porcentaje de grasa corporal, necesitaremos más o menos tiempo.

8. No hidratarse lo suficiente: hidratarse siempre es importante, pero lo es todavía más si estamos siguiendo una dieta hipocalórica, ya que la hidratación es esencial para quemar calorías, sentirnos saciados y desintoxicar el cuerpo de aquellas sustancias que le impiden adelgazar. Lo aconsejable es ingerir como mínimo dos litros de líquido al día.

9. Comer muy deprisa: el tiempo para ingerir las comidas principales debe ser proporcional para masticar los alimentos bien. Comer muy rápido y sin triturar bien las comidas puede producirnos molestias digestivas y dificultades para asimilar los nutrientes.

10. Suprimir por completo la ingesta de grasas: aunque los alimentos con alto contenido en grasa son una de las causas principales del sobrepeso y la obesidad, el organismo no puede prescindir por completo de estas sustancias para funcionar debidamente. Lo más correcto es ingerir ácidos grasos insaturados como el aceite de oliva, el aguacate, las semillas, las aceitunas, los huevos, los frutos secos o el pescado azul. Este tipo de alimentos disminuyen el colesterol en sangre. 

11. No controlar el azúcar y la sal: la sal y el azúcar no son buenos para la pérdida de peso ni para la dieta. Mientras la sal nos hace retener líquidos, el exceso de consumo de azúcar aumenta los niveles de insulina del organismo. Por ello, debemos evitar los hidratos de carbono procedentes del azúcar y los cereales refinados, como la bollería industrial.

12. No hacer deporte o basar la pérdida de peso en él: a la hora de adelgazar, tan malo es no hacer deporte como abusar de él. Si basamos toda la dieta en la alimentación, con el paso del tiempo, la disminución de peso puede provocarnos una pérdida de masa muscular, la cual a su vez debilita el cuerpo, causa flacidez y, a la larga, termina ralentizando el metabolismo e impidiendo la quema de grasas. Por otra parte, está demostrado que no basta solo con hacer deporte para adelgazar; también hay que ingerir menos calorías.

13. Hacer ejercicio después de comer demasiado: muchas personas cometen excesos y después se ponen a hacer de inmediato una actividad física con el objetivo de quemar las calorías que se acaban de comer. En realidad, entrenar justo después de comer es hacer ejercicio en vano, ya que el cuerpo está hasta arriba de insulina, una hormona que impide la quema de grasa y, por tanto, no podrá deshacerse de las calorías.

14. Hacer constantes excepciones: si siempre que nos apetece comer algo que no debemos caemos en la tentación, no nos servirá de nada pasarnos la vida a dieta. Tomar la decisión de ponerse a dieta es tan importante como mantenerla. Un postre compartido, una cena en un día especial o un picoteo esporádico durante una reunión social o laboral es algo menor, pero después debemos mantenernos firmes.

15. Abusar de los productos light: el National Obesity Forum y la Public Health Collaboration afirman que consumir frecuentemente estos alimentos bajos en calorías o sustituirlos por las comidas adecuadas puede generar tanta o más cantidad de azúcar y grasas que lo que en principio pretenden eliminar. Además, ingerir demasiados de estos productos puede ocasionar desequilibrios nutricionales, puesto que ciertas vitaminas (A,D,E,K) necesitan de las grasas para ser absorbidas.

Una mejor opción son los alimentos naturales preparados de forma adecuada para disminuir su aporte calórico, es decir, no añadirles azúcar, condimentar con poco aceite, cocinar a la plancha o al vapor, etcétera.

Maria Laura Lago

Locutora Integral de Radio y Televisión egresada en el Instituto Eter. Estudiante de la Tecnicatura en Periodismo Digital en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Community Manager. Docente en Nivel Secundario.+ info

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