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La estrategia maestra para comprender a un jefe difícil 
Bienestar

La estrategia maestra para comprender a un jefe difícil 

Jefes hay muchos, pero también es verdad que hay algunos otros que son más difíciles que otros, por lo que deberás armarte de paciencia y aplicar esta estrategia maestra para comprenderlo y quizás bajar las tensiones. 

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por Maya Monasterios

Todos hemos tenido alguna vez un jefe, pero algunos hemos corrido con la suerte de encontrarnos con un jefe difícil, aquellos que de alguna forma un otra tienen problemas para relacionarse sanamente con sus empleados. 

De acuerdo al sitio en Internet business.tutsplus.com, de este universo de jefes difíciles destacan algunos tipos, como los narcisistas, que consideran que todo lo hacen bien y si hay alguna falla, no dudarán en culpar a sus empleados, pero cuando de buenos resultados se trata, son ellos los que lo lograron. 

También encontramos al jefe que tiene favoritos.  Que es aquel que sin importar el nivel de preparación de los empleados, promueve sólo a aquellos que le agradan, dejando en el olvido quizás a otros que sí tienen las credenciales para asumir el puesto. 

Y así, hay otros varios tipos de jefes difíciles, pero lo que trataremos hoy en estas líneas no es cómo juzgarlos o señalarlos con el dedo, sino cómo hacer para mejorar nuestra relación con ellos. 

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¿Cómo abordar a un jefe difícil? La estrategia más efectiva 

Para ello, y en nuestra experiencia, es importante que antes de encarar y hacer un plan de acción para cada tipo específico de jefe difícil, nos vayamos a lo básico y fundamental que nos hace llamarnos seres humanos: practicar la empatía

A estas alturas te estarás preguntando qué tiene esto que ver, y ya vamos a responderte esta cuestión.  Es que, muchas veces en nuestro papel de empleados deshumanizamos a nuestros jefes, es decir, creemos que son máquinas sin sentimientos.

Pero es todo lo contrario, si nos tomamos un momento en observar a nuestros jefes difíciles, nos daremos cuenta que como cada uno de nosotros tienen problemas personales e incluso inseguridades.  Sí, esto no es una excusa para su comportamiento, pero esta estrategia maestra es para nosotros, para comprender un poco más a nuestro jefe y entender que no todo ni es personal, ni tampoco fortuito.

Si llegamos a comprenderlo un poco más, a dilucidar que muchas veces están tanto o más presionados por la alta gerencia o que quizás intentan esconder en su forma de actuar algún que otro fallo profesional o personal, habremos recorrido más de la mitad del camino, y es allí cuando podremos decidir si lidiar con esta sitaución o simplemente buscar asesoría en el departamento de RRHH de nuestra empresa.

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