Aire libre

Running y densidad ósea: La ciencia demuestra cómo correr fortalece a los huesos

La ionización de los huesos del tren inferior durante las carreras incide en la nutrición del sistema óseo, lo que podría definirse como una especie de electrificación del fémur y la espinilla, que hacen que estos huesos extraigan más calcio y demás nutrientes durante el ejercicio.  

Running y densidad ósea: La ciencia demuestra cómo correr fortalece a los huesos
Running y densidad ósea: La ciencia demuestra cómo correr fortalece a los huesos

Uno de los impactos menos conocidos del running, probablemente la actividad deportiva más populosa de todo el mundo, es su rol en el desarrollo de la masa ósea. Resulta que el correr beneficia a los huesos y puede ayudar a retrasar el envejecimiento que incide en la pérdida de la densidad del sistema óseo, lo cual resulta idóneo para las personas de la tercera edad.   

El running favorece la formación de nuevo tejido óseo

El running puede definirse como un deporte de resistencia, lo cual indica que es una actividad física que puede desarrollar la densidad ósea, de acuerdo a lo indicado por la especialista Alexandria Williams, entrenadora certificada del Road Runners Club of America en una investigación patrocinada por Aaptiv, una de las principales empresas de la industria de aplicación de fitness.

Cuando una persona corre activamente, este movimiento hace que se forme nuevo tejido óseo y, por lo tanto, ayuda a que los huesos sean más fuertes (…) al correr, hay más impacto, por lo que cada vez que corres y empujas las piernas, el músculo se contrae hacia adelante y hacia atrás”, un movimiento que mejora el flujo sanguíneo lo cual, según explica Alexandria Williams, fortalece los huesos.

El running es un ejercicio de cadena abierta, que consiste en que el pie levanta del suelo y lo golpea nuevamente, que a diferencia de los ejercicios de cadena cerrada (ciclismo, natación y máquinas de gimnasio) produce la ionización de los huesos, lo que podría definirse como una especie de electrificación del fémur y la espinilla que hacen que estos huesos extraigan más calcio y demás nutrientes durante el ejercicio.    

La fuerza que realizan los músculos de las extremidades inferiores viene a intensificar la ionización de los huesos de las piernas, haciendo del running un proceso benefactor de la salud de los huesos involucrados en el correr. Para Williams este proceso debe ser complementado con una alimentación adecuada, que incluya los carbohidratos que provean la energía necesaria que quemar en el ejercicio, además del calcio contenido en los lácteos para alimentar a los huesos y compensar el stress que produce en running en el sistema óseo

Más Noticias

Más Noticias