Alimentación

3 batidos caseros de proteína natural para antes o después del entreno

La mayoría de los suplementos de proteínas pueden dirigirse más rápido aunque son altamente procesados. La buena noticia es que puedes sustituir con facilidad estos polvos con alimentos altos en proteínas como la leche, el huevo o el yogur, como te mostramos en las siguientes líneas con estos tres batidos caseros.

3 batidos caseros de proteína natural para antes o después del entreno
3 batidos caseros de proteína natural para antes o después del entreno

Seguro ya sabías que el consumo de proteína es esencial para la reparación y construcción de tejidos, células, huesos y músculos, así como para el fortalecimiento del sistema inmunológico. Para alcanzar tus requerimientos diarios de proteínas, te compartimos tres sencillas recetas de batidos de proteína natural caseros, perfectos para consumir antes o después del entreno.

Batido de manzana, avena y yogur

Batido de manzana, avena y yogur

¿Cómo se prepara?

Comienza lavando las manzanas y los melocotones, una vez limpios pica a la mitad para extraer el corazón y las semillas. Corta en pequeños trozos y dispón en el vaso de la licuadora con el agua, la clara de huevo previamente cocida, el yogur y la avena. Procesa a velocidad media hasta conseguir una preparación cremosa sin grumos. Sirve con hielo si deseas una bebida más refrescante y consume antes o después del entreno.

Batido de plátano y nueces

Batido de plátano y nueces

¿Cómo se prepara?

Lo primero que debes hacer es cocer los huevos en una olla con abundante agua, cuando estén listos reserva las yemas y deposita las claras en el vaso de la licuadora con las bananas peladas y cortadas en trozos, las nueces, el yogur y la leche. Procesa hasta que todos los ingredientes se integren por completo. Consume inmediatamente y si deseas endulzar agrega una cucharada de miel.

Batido de plátano y ricota

Batido de plátano y ricota

¿Cómo se prepara?

Pela la banana y corta en trozos para luego depositar en el vaso de la licuadora con la leche, el queso y la avena. Licua hasta conseguir una mezcla homogénea, cremosa, sin grumos. Si deseas una bebida más refrescante, congela la banana cortada desde la noche anterior a la preparación o simplemente agrega unos cuantos cubitos de hielo.

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