Yoga

5 posturas de yoga que son tendencia para tonificar los brazos sin pesas

¿Es posible lucir unos brazos tonificados sin necesidad de pasar horas en el gimnasio? La respuesta es sí. En las siguientes líneas te compartimos cinco posturas de yoga que le darán ese plus que le hace falta a tu entrenamiento para cambiar tu cuerpo.

5 posturas de yoga que son tendencia para tonificar los brazos sin pesas
5 posturas de yoga que son tendencia para tonificar los brazos sin pesas

Se cuenta por millones el número de personas que han optado por esta disciplina milenaria como una alternativa fiable para acondicionar el cuerpo. Estas posturas de yoga comprueban que es posible definir los brazos sin pesas, pues son perfectas para eliminar ese excedente de grasa que es difícil quitar con dietas o cardio, mientras tonificas la musculatura.

Adho Mukha Svanasana

Adho Mukha Svanasana 

Esta asana es un clásico del yoga, cuyo nombre recuerda a un perro que se estira, haciendo hincapié en los hombros, los glúteos, los isquiotibiales y los gemelos, además ayuda a fortalecer la musculatura de la espalda. Para realizar la postura del Perro boca abajo puedes partir de una posición de pie, con las piernas separadas al ancho de la cadera. Inhala profundamente y eleva los brazos hacia el cielo, luego al exhalar flexiona la cadera hasta hasta tocar el suelo con las manos. Desde esta posición da un paso hacia atrás para adoptar la postura de V invertida. Mantente así durante cinco respiraciones.

Vasisthasana

Vasisthasana

También conocida como plancha lateral, es una postura que permite desarrollar la fuerza y el equilibrio, no obstante esta asana es muy practicada para tonificar los brazos y la espalda puesto que todo el peso se concentra en el brazo que se utiliza como soporte y la espalda que proporciona equilibrio. Para hacer Vasithasana arrodíllate en el piso sobre una esterilla, con la espalda recta, las piernas juntas y los brazos a ambos lados del cuerpo. Toma aire para apoyar las manos en la esterilla de tal manera que los brazos queden perpendiculares al suelo. Estira las piernas, luego apoya el peso en la mano derecha, gira el cuerpo hacia la derecha y levanta el brazo izquierdo. Mantente así por al menos 25 segundos, tiempo durante el cual deberás inspirar y espirar profundamente, para luego regresar a la posición original e intentar nuevamente con el brazo contrario.

Chakrasana

Chakrasana

A diferencia de Dhanurasana, la postura de la rueda se realiza boca arriba. Comienza en Shavasana y dobla las rodillas apoyando completamente la planta de los pies sobre la esterilla. Levanta los brazos doblando los codos, gira las muñecas para presionar el suelo con las palmas de las manos ubicadas debajo de los hombros. Ahora inhala para levantar la cadera y la espalda al mismo tiempo, echando la cabeza hacia atrás y estirando los brazos para que la columna que arqueada. Presiona las palmas de las manos y las plantas de los pies contra el suelo para conseguir equilibrio. Cuando estés en Chakrasana aguanta la posición durante cinco respiraciones para después regresar al punto inicial.

Purvottanasana

Purvottanasana

También conocida como la postura del Sol, cuando realizas esta asana todo el peso del cuerpo recae en la espalda y los brazos, lo cual es excelente para tonificar estas partes del cuerpo. Siéntate sobre la esterilla y echa los brazos hacia atrás con las palmas de las manos apoyadas en el suelo en dirección a tus pies. Toma aire y expulsa, repite nuevamente pero esta vez aguanta el aire en tus pulmones para levantar la cadera lo más alto que sea posible, apoyando las piernas en los talones, hasta formar una línea recta entre las piernas y el torso. Aguanta 10 segundos, luego expulsa lentamente el aire para regresar a la posición inicial y repetir nuevamente.

Chaturanga Dandasana

Chaturanga Dandasana

Aunque a simple vista parezca sencilla, esta asana para principiantes, conocida también como el bastón de cuatro apoyos, es una de las más difíciles de ejecutar. Para hacer Chaturanga Dandasana, túmbate en el piso boca abajo sobre una esterilla, con las piernas separadas al ancho de la cadera y los brazos estirados a los costados. Flexiona los brazos y apoya las manos en el lugar donde van los codos, manteniéndose pegadas a ambos lados del cuerpo. Respira profundamente para impulsarte hacia arriba, para ello deberás despegar los antebrazos del suelo, recayendo todo el peso del cuerpo en las muñecas y las puntas de los pies. Una vez que consigas una línea recta desde los pies hasta la cabeza, aguanta 10 segundos, luego expulsa lentamente el aire para regresar a la posición inicial y repetir la postura.

Más Noticias

Más Noticias