Yoga

Makarasana, descubre el poder de la postura del Cocodrilo

¿Qué pensarías si te dijeran que es posible mejorar la salud mediante la respiración y la relajación? Conoce cómo dominar estas sutiles técnicas mediante la postura del Cocodrilo o Makarasana.

Makarasana, descubre el poder de la postura del Cocodrilo
Makarasana, descubre el poder de la postura del Cocodrilo

Fisicamente es una pose sencilla. Makarasana es comúnmente conocida como una asana de relajación, pero es una de las mejores posturas para trabajar la respiración diafragmática. Makar significa en sánscrito cocodrilo, nombre que según la mitología hindú proviene de Makara, un monstruo marino que acompaña a Waruna, el dios del agua del océano, y Ganga, la diosa del río sagrado de Ganges.

Makarasana libera la tensión en espalda, hombros y cuello

Makarasana es mucho más que tumbarse en el piso con las piernas estiradas y la cabeza reposando entre las manos. Por ser una asana para principiantes, suele ser subestimada en ocasiones, en claro desconocimiento de sus poderosos efectos en la salud y en el manejo de las emociones cotidianas, gracias a la relajación y la respiración, dos técnicas sutiles pero esenciales en la práctica del yoga.

Beneficios de hacer la postura del Cocodrilo

Makarasana: paso a paso

Para entrar en Makarasana, échate en el piso boca abajo sobre una esterilla, con las piernas estiradas y separadas al ancho de los hombros, las puntas de los pies hacia afuera y los talones hacia dentro. Flexiona ambos brazos para colocar las manos en los codos opuestos y luego lleva hacia ti de tal manera que los hombros y la parte superior del pecho queden ligeramente separados del suelo.

También puedes optar por cruzar los brazos para colocar la mano derecha en el hombro izquierdo y viceversa. En cualquiera de las dos formas, deja descansar la frente en los antebrazos o en el pliegue de los codos, y en este punto cierra los ojos para relajar todo el cuerpo, manteniéndote así durante cinco respiraciones.

Ten presente que el abdomen debe estar en todo momento en contacto con el suelo, ya que todo el peso del cuerpo reposará en este punto al igual que en la caja torácica inferior. En caso de que sientas mucha incomodidad en Makarasana, puedes utilizar una almohada o manta para apoyar la parte superior del torso y de esta manera aliviar la tensión en hombros y cuello.

Más Noticias

Más Noticias