Yoga

Potencia al máximo tu flexibilidad con Garudasana, la postura del Águila

Además de favorecer la circulación energética de anahata y muladhara chakra, Garudasana es perfecta para fortalecer los cuádriceps, tibiales, gemelos, redondos mayor y menor del tríceps, mediante un intenso trabajo de estiramiento de todo el cuerpo. 

Potencia al máximo tu flexibilidad con Garudasana, la postura del Águila
Potencia al máximo tu flexibilidad con Garudasana, la postura del Águila

Aunque la palabra "Garuda" significa en sánscrito "devorador", nombre que hace alusión a una mítica y feroz ave que servía de vehículo del dios hindú supremo Vishnu y su esposa Lakshmi, Garudasana es conocida en español bajo el nombre de la postura del Águila, una asana de pie increíblemente vigorizante, ideal para aliviar la tensión corporal y mental.

Garudasana o postura del Águila

Esta desafiante postura de equilibrio requiere de mucha flexibilidad para entrelazar todas las extremidades del cuerpo en direcciones opuestas, sosteniendo nuestro propio equilibrio en un pie. Por muy compleja que pueda resultar para algunos, Garudasana tiene cada vez más adeptos, debido al placer que se siente al realizarla.

Beneficios de hacer Garudasana

Cómo hacer Garudasana

Comienza en Tadasana, de pie, con el cuerpo recto, las piernas juntas y firmes como una roca. Mira hacia delante y enfoca la vista en un punto fijo. Inhala profundamente para doblar ligeramente las rodillas, levanta suavemente el pie izquierdo y balancea el peso del cuerpo sobre el pie derecho. Ahora cruza el muslo izquierdo sobre el derecho y esconde el empeine del pie detrás de la pantorrilla derecha.

Extiende los brazos hacia delante, paralelos al suelo, para luego cruzar por delante del cuerpo de tal manera que el derecho quede por encima del izquierdo. Dobla los codos y haz presión con el codo derecho sobre el hueco del brazo izquierdo, para levantar los antebrazos que deberán mantenerse en posición perpendicular al piso.

El dorso de las manos deben estar siempre uno frente al otro, ejerciendo presión para que ambas manos se mantengan enfrentadas. Ahora pasa el pulgar de la mano derecha por delante del meñique izquierdo y estira todos los dedos hacia el techo. Una vez que hayas alcanzado la postura del Águila, mantente así durante cinco respiraciones lentas antes de regresar a la posición inicial.

Quiénes no pueden hacer Garudasana

Si bien esta postura proporciona un agradable estiramiento en las piernas, caderas, brazos, toda la espalda dorsal y articulaciones, su práctica está contraindicada en determinados casos. Si tienes lesiones en las rodillas, tobillos o caderas, evita practicar esta asana.

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