Yoga

Purifica el sistema nervioso con Kurmasana, la postura de La Tortuga

Desde estimular los órganos digestivos, mejorar el estreñimiento, eliminar las flatulencias, hasta intensificar la circulación sanguínea en los músculos y el sistema nervioso, descubre todos los beneficios de la postura de La Tortuga.

Purifica el sistema nervioso con Kurmasana, la postura de La Tortuga
Purifica el sistema nervioso con Kurmasana, la postura de La Tortuga

Para los yoguis la postura de La Tortuga o Kurmasana, su nombre en sánscrito, abre los tres nudos psíquicos más importantes -Rudra (garganta), Vishnu (plexo solar) y Brahma (base de la columna)- para permitir que la energía cósmica ascienda al cuerpo a través de la columna vertebral.

Ábrete a la energía cósmica practicando la postura de La Tortuga

Kurmasana es una asana sagrada y está dedicada a Kurma, la encarnación en forma de tortuga de Vishnú, el dios preservador del universo para la tradición hinduista. Debido a su naturaleza se le atribuyen propiedades sanadoras, siendo considerada la puerta de entrada para la purificación del sistema nervioso.

Beneficios de practicar Kurmasana

Cómo se hace Kurmasana

Kurmasa es considerada una postura avanzada, en la que lo miembros se retraen y el cuerpo se asemeja al de una tortuga, por lo que es imprescindible que prepares bien tus músculos antes de intentar realizar esta postura, contando con la guía adecuada para evitar sufrir cualquier tipo de lesiones.

Si te sientes preparado para probar los beneficios de Kurmasana, lo primero que debes hacer es sentarte en el suelo, sobre una esterilla, con las piernas abiertas al doble del ancho de los hombros. Con las rodillas dobladas y los pies en contacto con el suelo, introduce los brazos por debajo de las piernas hasta que los hombros estén a la altura de las rodillas.

Con el tronco inclinado hacia delante, estira los brazos presionando las manos contra el suelo, para luego estirar las piernas hacia el frente al tiempo que desciende completamente el tronco hacia el piso. Cuando estés en Kurmasana, sentirás como las piernas ejercen una fuerte presión sobre los brazos. Mantén esta postura por al menos 30 segundos, para regresar a la posición original.

Quiénes no pueden hacer la postura de La Tortuga

Debido a que esta postura requiere un estiramiento intenso de toda la región lumbar, su práctica está contraindicada para quienes padecen de artritis crónica, ciática, hernia discal, lesiones en los hombros, cadera o brazos.

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