Yoga

¿Qué sabemos sobre el origen del yoga?

El yoga es una práctica milenaria que fue evolucionando a lo largo del tiempo y que incluso se ha expandido a través de los continentes. Si bien muchos la practican, pocos saben su verdadero origen, su historia y su tradición.

¿Qué sabemos sobre el origen del yoga?
¿Qué sabemos sobre el origen del yoga?

Para datar el nacimiento del yoga debemos remontarnos miles y miles de años atrás. Esta asignatura se aprendía para alcanzar estratos elevados y conectarse con las divinidades, a fin de encontrar sabiduría y paz. La palabra tiene su origen etimológico en la lengua original de la India, cuyo significado revela el objetivo concreto que se busca lograr a través de la práctica.

El yoga es una práctica que se comenzó a divulgar de foma oral y que data de miles de años

El yoga es una práctica milenaria que fue evolucionando a lo largo del tiempo y que incluso se ha expandido a través de los continentes. Si bien muchos la practican, pocos saben su verdadero origen, su historia y su tradición, por eso es que te quiero contar un poco más sobre esta disciplina física y mental.

En esta serie de artículos vamos a ver cómo fue que se originó, quién fue el fundador, qué significado tiene el yoga, qué significado tienen sus posturas, dejando en claro además que no es una religión sino que es una filosofía de vida.

El significado de la palabra yoga proviene del sánscrito, la lengua de la India, lugar donde tuvo su nacimiento esta disciplina. Deriva del término “yug” que significa unión, porque justamente el objetivo del yoga es lograr una conexión, una unión, entre el ser humano y el universo.

Ahora bien, si nos preguntamos concretamente dónde o cómo nació el yoga es bastante difícil de responder concretamente. ¿Por qué? Porque tanto los historiadores como los especialistas en la cultura de la India encuentran dificultades para situar el nacimiento del yoga debido a que es muy complejo descifrar los textos ancestrales de la cultura védica. Y no solo eso, sino que además en aquel entonces la cultura se transmitía de manera oral, por lo que encontrar algún escrito se complica un poco más.

Aparentemente, tal como indican los investigadores, las primeras formas de yoga habrían tenido lugar entre el año 10.000 y 5.000 antes de Cristo. Se llega a esta conclusión al estudiar las estatuas halladas en antiguos emplazamientos, con figuras que representan a los yoguis, o practicantes de yoga, en posiciones específicas mientras realizaban la meditación.

¿Cuál era el objetivo del yoga en el pasado?

En un primer momento, el objetivo del yoga, conocido como brahmanismo, era apropiarse del poder de los Dioses mediante la práctica de ejercicios bastante duros, para el cuerpo y los sentidos, de forma regular. Luego, al pasar los años los ejercicios fueron evolucionando, volviéndose más suaves y dejaron atrás la búsqueda de la imposición de sus poderes a los Dioses; de hecho su objetivo pasó a ser tratar de transformarse en un Dios, en una figura más elevada, encontrando esa conexión entre la Tierra y el Universo.

Fue recién en siglo II después de Cristo que la práctica del yoga comenzó a esparcirse por el mundo. A través de los años, fueron los árabes, los griegos, los persas quienes la divulgaron. Debido a los intercambios culturales y comerciales que se dieron hacia el siglo XVI se descubrieron nuevas prácticas, como el yoga. La descripción de esta disciplina fue traducida y publicada en Occidente, por lo que los distintos textos occidentales lo sitúan entre los siglos XVI y XVIII.

Las distintas formas del yoga que hoy conocemos: Yoga Vinyasa, Yoga Ashtanga, Yoga Dinámico, Yoga Iyengar, Yoga Hatha, Yoga Nidra, Yoga Kundalini, etc; provienen de un texto único llamado Yoga sūtra. Dicho texto fue escrito y recopilado entre los siglos II y V antes de Cristo. Está compuesto por cuatro capítulos (concentración, práctica, poderes y liberación) y reúne 195 sūtras, es decir, frases cortas que se deben memorizar. Cada parte del texto tiene como objetivo definir qué es el yoga y cómo se debe practicar para llegar a la liberación.

Hoy en día esta disciplina es practicada por millones de personas y no es de extrañar, pues el yoga proporciona la combinación perfecta para lograr el equilibrio entre la mente y el cuerpo gracias a sus posturas, las cuales exigen control y desarrollo de flexibilidad y musculatura.

Pero, el punto fuerte del yoga es la meditación y la concentración. Vivimos en un mundo que cada vez es más estresante y el yoga ofrece una forma eficaz de relajarse y mantener el foco en una sola cosa (nuestro cuerpo) por determinado período de tiempo, lo cual posibilita una concentración absoluta con uno mismo y el entorno que nos rodea.

Esta práctica es ideal para hacer frente a los problemas del siglo XXI, controlando los niveles de ansiedad, mejorando la salud mental y también la física. Por eso lo eligen cada vez más, y ¡está perfecto! Aunque yo pregunto: ¿Qué sentido tiene hacer algo sin entender realmente lo que estamos haciendo? Para que eso no suceda en el próximo artículo te voy a contar concretamente cómo fue que se originó esta práctica tan divulgada por el mundo.

Katia Applehans

Katia Appelhans

Soy redactora hace varios años y siempre tuve una fuerte pasión por la escritura. Estudié Ciencias de la Comunicación en la UBA, con orientación en periodismo. También, y fue lo que despertó mi interés por la salud y el bienestar, realicé el profesorado de yoga y actualmente estudio Asistente de Nutrición y Alimentación Saludable. Me parece fundamental que los hábitos saludables formen el 80% de nuestras vidas, con eso me refiero al ejercicio regular y la buena alimentación. ¡Ah! Además comparto recetas saludables en mis redes.+ info

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