Yoga

Revitaliza el cuerpo con Parsvakonasana, la postura del Ángulo lateral extendido

Hay quienes le atribuyen a esta asana propiedades rejuvenecedoras y no es para menos, ya que su práctica comprende un profundo estiramiento del cuerpo que te dejará revitalizado. Atrévete a probar los beneficios de Parsvakonasana, la postura del Ángulo lateral extendido.

Revitaliza el cuerpo con Parsvakonasana, la postura del Ángulo lateral extendido
Revitaliza el cuerpo con Parsvakonasana, la postura del Ángulo lateral extendido

Se cuenta por millones la cantidad de personas que han optado por esta práctica milenaria que conecta cuerpo, mente y espíritu, pero cada vez son más quienes se sirven de los beneficios del yoga para moldear su figura. Una de las asanas que ha ganado popularidad entre los apasionados al fitness es Parsvakosana o la postura del Ángulo lateral extendido, gracias a que mejora el tono muscular mientras elimina la grasa alrededor de la cintura y las caderas.

Parsvakonasana aumenta la resistencia muscular

Parsvakonasana es otra postura inspirada en las formas geométricas, que produce un efecto profundo de estiramiento en el cuerpo hasta que los límites se desvanecen, llegando a experimentar una sensación plena de rejuvenecimiento, debido a que alivia la rigidez en las articulaciones de la cadera, piernas, brazos y espalda.

Beneficios de hacer Parsvakonasana

¿Cómo hacer la postura del Ángulo lateral extendido?

Partiendo de Tadasana, inspira profundamente y luego exhala por la nariz al tiempo que separas ampliamente las piernas. Gira el pie derecho hacia afuera, unos 90 grados, y asegúrate que el talón del pie derecho esté alineado con el arco del pie izquierdo. Ahora toma aire nuevamente para levantar los brazos a la altura de los hombros en forma de cruz, con las palmas de las manos mirando hacia el suelo.

Flexiona la rodilla derecha e inclina el cuerpo hacia ese lado para formar un ángulo de 90 grados entre el muslo y el resto de la pierna, de tal manera que la pierna izquierda quede completamente estirada. En este punto exhala poco a poco para colocar el codo derecho sobre la rodilla doblada y posar la mano izquierda sobre la cadera. Ahora inspira nuevamente para luego estirar profundamente el brazo izquierdo de tal manera que forme una línea recta con el tronco y la pierna de ese mismo lado.

Una vez que sientas el cuerpo equilibrado, baja la mano derecha y coloca a la derecha del pie, el brazo debe quedar vertical al suelo, en caso de que no logres tocar la esterilla, apoya la mano sobre un bloque de yoga hasta que logres desarrollar suficiente elasticidad para completar la postura sin la ayuda de accesorios. Cuando hayas alcanzado Parsvakonasana, mira hacia arriba y mantente así entre 10 a 15 segundos, para luego regresar a la posición inicial y repetir del lado contrario.

¿Quienes no pueden hacer Parsvakonasana?

Si sufres migraña, dolores de cabeza o molestias en el cuello, evita hacer esta postura, ya que al inclinar el cuerpo hacia un lado, los músculos del cuello deben soportar todo el peso de la cabeza, lo que podría empeorar cualquiera de las tres condiciones. Situación similar ocurre con quienes presentan algún tipo de dolencia en las articulaciones de la rodilla, punto en el que recae todo el peso del cuerpo, por lo que su práctica está contraindicada en este caso.

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