Yoga

Yoga con Ninoska: 5 posturas para canalizar el chakra de la intuición Ajna

Durante esta semana hemos ido explorando los principales chakras o centros energéticos del ser humano. En este artículo te mostramos cómo equilibrar Ajna, el chakra del tercer ojo, nuestra ventana a la visión metafísica, con la práctica de cinco asanas.

Yoga con Ninoska: 5 posturas para canalizar el chakra de la intuición Ajna

Conocido como el sexto chakra o el tercer ojo, Ajna está ubicado en la zona del entrecejo y está relacionado con la habilidad del sexto sentido, la intuición o las famosas corazonadas que van más allá de la percepción del mundo material. Cuando su energía está desequilibrada el ser humano está propenso a sufrir problemas de visión, migrañas, mareos, insomnio o hasta alucinaciones.

Para equilibrar el sexto chakra, la instructora de yoga Ninoska Bermúdez nos compartió esta sesión con cinco posturas de yoga para librarte de las limitaciones autoimpuestas. Antes de iniciar esta o cualquier otra sesión de yoga, es conveniente estudiar los detalles técnicos de cada una de las posturas que te compartimos a continuación.

Viparita Karani Mudra

Viparita Karani Mudra

Viparita Karani Mudra es una asana de inversión o de relajación que puedes hacer utilizando una pared como soporte en caso de que seas principiante. Túmbate boca arriba sobre una esterilla, con las piernas estiradas, los brazos a los lados del cuerpo y las palmas de las manos en contacto con la alfombrilla. Eleva las piernas, la cadera y la parte inferior de la espalda. Flexiona los codos mientras apoyas los hombros en el suelo, para sujetar la cadera con ambas manos. Ahora inclina las piernas ligeramente hacia la cabeza y deja caer todo el peso del cuerpo en los codos. Aguanta la pose durante cinco respiraciones para luego regresar a la posición inicial.

Sarvangasana

Sarvangasana

Partiendo de la posición de decúbito supino, acostado boca arriba con las piernas juntas y estiradas, presiona las palmas de las manos hacia abajo junto al cuerpo, eleva las piernas a 90º e inclina hacia el pecho. En este punto, espira y despega suavemente los glúteos y la espalda del suelo; una vez hecho esto dobla los brazos y sostén el cuerpo con las manos, mientras presiona ambas palmas hacia adelante para enderezar la espalda y las piernas. Cuando los dedos de los pies apunten hacia arriba y el pecho esté cerca de la barbilla, deberás mantenerte en esta postura durante cinco respiraciones profundas.

Padahastasana

Padahastasana

También conocida como la postura de las Manos a los pies, para hacer Padahastasana partimos de Tadasana. Respira profundamente para separar las piernas con una apertura de 20 centímetros. Baja el torso hacia delante y en la medida que desciende expulsa el aire de tus pulmones. Mantén todo el tiempo la cabeza y la espalda rectas, sin flexionar las rodillas. Una vez abajo, coloca las manos debajo de los pies, de tal manera que las palmas de las manos estén en contacto con las plantas. Levanta la espalda lo más que puedas para estirar completamente los brazos. Aguanta por espacio de cinco respiraciones para regresar a la posición inicial.

Vajrasana

Vajrasana

Para hacer la postura del Diamante, una asana de relajación, ponte en posición de cuadrupedia sobre la esterilla, con las manos debajo de los hombros y las rodillas alineadas con las caderas. Junta las piernas y echa hacia atrás para ponerte de rodillas manteniendo la espalda recta. Siéntate sobre los talones, coloca las manos sobre las rodillas y estira el torso lo más que puedas hacia arriba. Cuando estés en Vajrasana, aguanta la postura durante cinco respiraciones completas para salir de la posición.

Sukhasana

Sukhasana

Finaliza la sesión de yoga con esta postura de meditación. Para hacer Sukhasana siéntate en el piso sobre una esterilla, con las piernas completamente estiradas y la espalda recta. Luego flexiona las rodillas y cruza ambos pies hasta alcanzar el gemelo de la pierna contraria. Ahora con la ayuda de las manos, empuja lentamente los pies para tratar de situarlos debajo de las rodillas. Una vez que estés con las piernas cruzadas, cierra los ojos y apoya las manos -preferiblemente con las palmas abiertas mirando hacia arriba- sobre las rodillas. Mantén esta postura durante cinco minutos enfocándose en la energía de Ajna.

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