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Yoga en casa: 4 posturas para restaurar la energía vital del cuerpo

El Saludo a la Luna es un ejercicio energético, ideal para refrescar y revitalizar la energía del cuerpo, en esta tercera entrega de Yoga en casa te explicamos cómo calmar la mente, relajar el cuerpo para su regeneración.

Yoga en casa: 4 posturas para restaurar la energía vital del cuerpo
Yoga en casa: 4 posturas para restaurar la energía vital del cuerpo

Si te estás iniciando en el yoga, seguro has oído hablar de Chandra Namaskar o Saludo a la Luna, unos de los rituales de posturas más populares dentro de esta disciplina que rinde honor a uno de los astros que nos iluminan. Continuando con las sesiones de yoga en casa, en este artículo te guiaremos en la práctica de cuatro posturas conectadas entre sí, para restaurar la energía vital del cuerpo.

Ardha Chandrasana

Es importante que al inicio de cada sesión de yoga en casa, diseñada por la instructora Ninoska Bermúdez, debes comenzar juntando las palmas a la altura del pecho, con los pulgares descansando sobre el esternón, haciendo Namaskar Mudra, una señal de reverencia o saludo profundo que conecta los cinco elementos naturales con los cinco sentidos:  tierra, agua, fuego, aire y éter con el olfato, gusto, vista, tacto y oído.

Ardha Chandrasana 

Partiendo de Tadasana, abre las piernas con al menos un metro de distancia entre sí. Realiza una torsión de tobillo para girar el pie derecho hacia la derecha y una vez hecho esto dobla la rodilla del mismo pie e inclínate sobre ella. Inspira profundamente para luego apoyar la mano derecha sobre la esterilla, muy por encima del pie derecho. Una vez hecho esto, apunta la cara hacia arriba, apoya la mano izquierda sobre el muslo de la pierna del mismo lado y deja caer todo el peso del cuerpo sobre la mano derecha para levantar la pierna izquierda completamente estirada. Mantente así durante cinco respiraciones.

Makarasana

Makarasana 

La postura del Cocodrilo como también se le conoce, es una de las mejores asanas de relajación para trabajar la respiración diafragmática. Para entrar en Makarasana, échate en el piso boca abajo sobre una esterilla, con las piernas estiradas y separadas al ancho de los hombros, las puntas de los pies hacia afuera y los talones hacia dentro. Coloca las manos en los codos opuestos y luego lleva hacia ti de tal manera que los hombros y la parte superior del pecho queden ligeramente separados del suelo, dejando descansar la frente en los antebrazos. En este punto cierra los ojos para relajar todo el cuerpo, manteniéndote así durante cinco respiraciones.

shavasana

Shavasana

La postura del Cadáver, una de las asanas más difíciles de yoga, ya que su propósito es relajar cada músculo del cuerpo. Para hacer Shavasana, túmbate en el piso boca arriba sobre una esterilla con las manos separadas a ambos lados del cuerpo, las palmas de las manos mirando hacia arriba y los pies ligeramente abiertos. En esta postura el cuerpo debe permanecer quieto, con la cabeza apuntando hacia arriba, los ojos cerrados, mientras la menta está presente, alerta y serena.

Sukhasana

Sukhasana

Finalizamos la sesión de yoga en casa con una postura de meditación. Para hacer Sukhasana siéntate en el piso sobre una esterilla, con las piernas completamente estiradas y la espalda recta. Luego flexiona las rodillas y cruza ambos pies hasta alcanzar el gemelo de la pierna contraria. Ahora con la ayuda de las manos, empuja lentamente los pies para tratar de situarlos debajo de las rodillas. Una vez que estés con las piernas cruzadas, cierra los ojos y apoya las manos -preferiblemente con las palmas abiertas mirando hacia arriba- sobre las rodillas. Mantén esta postura durante cinco respiraciones para alcanzar un estado completo de relajación en todo tu cuerpo.

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