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3 trucos de limpieza para quitar la grasa de la rejilla del horno
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3 trucos de limpieza para quitar la grasa de la rejilla del horno

Es primordial mantener limpias las rejillas del horno luego de cada uso. Primero, evitas que se adhiera la grasa y sea más dificultoso quitarla; segundo, algún problema con la cocción de los alimentos. A continuación, algunos sencillos, pero efectivos, trucos de limpieza.

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por Maria Laura Lago

Limpiar las rejillas del horno es una de las tareas más dificultosas del cuidado de la cocina. Sus finas barras metálicas complican bastante la limpieza; sin dudas, se necesita mucho tiempo y paciencia para retirar toda la suciedad instalada.

Trucos y consejos para dejar impecables las rejillas del horno.

Lo más aconsejable es lavar las rejillas del horno después de cada uso, ya que así la grasa sobrante del cocinado no se secará y será más fácil retirarla con una simple esponja y un poco de jabón neutro.

Si decuidaste la limpieza de este utensilio, hay algunos trucos de limpieza que puedes seguir para que vuelva a lucir como nuevo.

1. Con quita grasas

Toma un recipiente grande, como una palangana, y llénalo de agua caliente con quita grasas o detergente de la ropa. Luego sumerge la parrilla en la mezcla y durante 3 horas, deja actuar. Si no dispones de ningún barreño de la medida que necesitas, puedes usar la bañadera.

Pasado el tiempo, observarás como gran parte de la suciedad ha desaparecido. Si todavía quedan restos, utiliza una esponja o un cepillo para terminar de eliminarlos. Luego limpia la rejilla con agua y jabón neutro; sécala.

El bicarbonato de sodio es un gran ingrediente a utilizar en la limpieza de la cocina.

2. Bicarbonato de sodio

Otro producto con el que puedes conseguir muy buenos resultados es el bicarbonato de sodio. Es muy útil para la limpieza de otros utensilios y electrodomésticos de la cocina, como las ollas o el microondas.

Sumerge la rejilla en agua caliente y espolvorea un poco de bicarbonato por encima. Luego, deja actuar el mismo tiempo y repasa con jabón y agua para que quede bien brillante. Si no consigues el resultado deseado, repite la operación las veces que haga falta, pero esta vez dejándola en remojo solamente media hora. 

3. Mantequilla o aceite

Para este truco necesitarás que la rejilla del horno todavía esté un poco caliente. Cubre las barras metálicas de mantequilla o aceite, con cuidado de no quemarte, para hidratar las manchas.

Deja actuar unos minutos; intenta no pasarte con el tiempo para que la grasa aplicada no se pegue más de la cuenta. Luego frota con un estropajo de metal o con una bola de papel de aluminio, y repasa con una esponja con agua y jabón. 

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