Menu
Paso a paso: Cómo conservar correctamente galletas y dulces
Hogar

Paso a paso: Cómo conservar correctamente galletas y dulces

Las galletas y dulces no faltan en casi ningún hogar, sobre todo si hay niños. Por ello, es necesario saber cómo conservarlas en frascos, tuppers y/o bolsas, para que no se pongan rancias y pierdan su característico sabor.

Imagen de Autor

por Maria Laura Lago

Nada mejor que una casa llena de olor y sabor a galletas recién horneadas. No solo es primordial conocer la receta al pie de la letra para un resultado delicioso; también cómo conservarlas correctamente posterior a la cocción y así, no pierden su gusto y crocante.

Paso a paso sobre cómo conservar correctamente galletas y dulces en casa.

Congelando masas y galletas

Desde la página especializada en cocina Directo al Paladar, nos recuerdan que podemos recurrir tranquilamente al congelador a la hora de conservar masas y dulces de todo tipo. Este proceso es especialmente útil en dos casos: cuando nos organizamos con antelación y cuando tenemos un gran excedente de productos.

Por ejemplo, congelando la masa en sus distintas fases. Muchas recetas piden un tiempo de enfriado de la masa en la nevera antes de recortar las formas, por lo que podemos aprovechar ese paso para guardarla, bien envuelta en film, en el congelador en una o varias porciones. La descongelaremos a temperatura ambiente hasta que se pueda estirar.

Otra opción es formar las galletas y congelarlas antes de hornearlas. Este método nos permite hornear pequeñas cantidades de galletas cada vez, pudiéndolas disfrutar siempre recién horneadas cuando nos apetezca. Para ello, hay que disponer las galletas en una bandeja, llevarla al congelador un par de horas, y luego envolverlas en pequeños grupos en bolsas herméticas antes de devolverlas al frío. No hace falta descongelarlas, podemos hornearlas directamente; eso sí, aumentando el tiempo de horno.

Por supuesto, también se pueden congelar las galletas ya horneadas. El método a seguir es el mismo que el que empleamos en las galletas crudas; sólo hay que segurarse de que están totalmente frías. Primero se congelan dispuestas en bandejas y después se guardan en pequeños grupos dentro de bolsas especiales para congelación. Se descongelan bien a temperatura ambiente. 

Puedes congelar desde masa cruda hasta galletas ya horneadas en el congelador.

Almacenando cada dulce correctamente

A pesar de que cualquier dulce siempre presentará las mejores condiciones cuanto menos tiempo haya pasado desde su horneado, la mayoría de galletas y similares aguantan muy bien varios días si se almacenan correctamente. La regla esencial es guardarlas en recipientes herméticos, limpios y secos, lejos de fuentes de calor, de humedad y de posibles olores fuertes.

También hay que tener en cuenta no mezclar tipos distintos de dulces en un mismo contenedor, ya que pueden ejercer influencias entre ellos y arruinar sus características. Las galletas duras y crujientes no deben guardarse con las que sean más tiernas o abizcochadas, y viceversa. También hay que dividirlos por ingredientes y aromas, formando especies de "familias" de dulces.

Desde Directo del Paladar insisten en lo importante que es dejar enfriar completamente las galletas y dulces de cualquier tipo antes de guardarlos. Las recetas siempre suelen terminar indicando que se dejen enfriar sobre una rejilla.

Si guardamos galletas que aún están templadas, se creará un efecto de condensación que arruinará toda la caja debido a la humedad. También es esencial dejar secar aquellos dulces que decoremos con un glaseado o cobertura. En invierno pueden tardar más, pero siempre será mejor aguardar unas horas que ser impacientes y estropearlos.

Temas

Comentarios