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Qué es la Displasia de cadera en mi gatito ¿qué hago?

La displasia de cadera es una enfermedad que consiste en una mala unión entre la articulación de la cadera que une el acetábulo y la cabeza del fémur. Cuando esto ocurre, los gatos  comienzan con debilidad y luxación de la articulación hasta que se producen una serie de cambios degenerativos en la zona que requieren tratamiento para que el gato pueda tener una mejor calidad de vida, de lo contrario sufriría con mucho dolor y limitaciones.

Qué es la Displasia de cadera en mi gatito ¿qué hago?
Qué es la Displasia de cadera en mi gatito ¿qué hago?

La displasia de cadera consiste en una mala adaptación o una incongruencia entre la parte articular de la cadera. Esto da como resultado un roce de manera que la cabeza del fémur se puede desplazar o moverse, lo que inflama y debilita progresivamente la zona articular con erosión o desgaste del cartílago, microfracturas y subluxación. Todo esto generara  problemas en tu gatito como artrosis con molestias, dolor o cojeras, osteoartritis degenerativa y atrofia de los músculos de las extremidades posteriores.

Parece que esta patología es más frecuente en hembras de razas puras como las persas, Maine Coon. Pese a que esta enfermedad se comienza a desarrollar desde que son pequeños, es con la edad cuando se pueden notar más los síntomas y manifestaciones, los gatos son muy hábiles para ocultar sus dolencias, asi que en estos casos se debe estar muy atentos. El desarrollo de esta afección traumatológica es por la interacción entre factores genéticos y ambientales, principalmente.

¿ Cuáles son los síntomas de displasia de cadera en los gatos?

La sintomatología de la displasia de cadera de tu gato dependerá del grado de incongruencia de la articulación. Pueden comenzar entre los 4 y 12 meses de edad con debilidad en las articulaciones hasta los signos degenerativos, estos cuando el gatito ya tiene tiempo con el problema. De esta manera, podemos encontrar los siguientes signos clínicos:

Algo importante a tener en cuenta es que el sobrepeso y la obesidad fomentan aún más la progresión y el empeoramiento de los signos clínicos de la displasia de cadera en gatos. A diferencia de lo que ocurre en perros, los gatos al ser expertos en ocultar sus dolencias, manifiestan una sintomatología muy escasa, lo que hace pensar en que esta enfermedad puede estar muy infradiagnosticada en esta especie. Si tu gato esta extraño y tiene algún síntoma mencionado pero es el rey de esconder dolencias, podrías determinarlo por no querer subir a sitios altos, escaleras, ser menos activos o dormir más, lo que puede pasar desapercibido para el cuidador o, si tiene una edad, relacionarlo con el envejecimiento.

¿A qué se deben los síntomas escasos?

Mayor sedentarismo dentro de casa, moviéndose lo mínimo.

Mayor tamaño y ubicación de las apófisis espinosas y transversas lumbares, así como las diferencias en los fémures y las tuberosidades de la pelvis pueden modificar el grado de sostén de las masas musculares que se insertan en la zona.

Esqueleto más ligero con masa muscular más fuerte que explicaría que la articulación se mantuviese fuerte durante más tiempo, retrasando o evitando la artritis y el dolor consecuente.

Tratamiento de la displasia de cadera en gatos

Una vez detectada la displasia de cadera felina, debe empezar a tratarse, ya que de lo contrario la enfermedad progresará y el gato se encontrará cada vez peor, con signos más evidentes.

Tratamiento para la displasia

Una vez diagnosticado por un especialista, , el tratamiento debe ser sintomático para mejorar la calidad de vida del gato, frenar la evolución de las alteraciones degenerativas y disminuir la inflamación y el dolor. Se usan los siguientes fármacos:

¿Y cuándo se debe recurrir a la cirugía? En los gatos con displasia de cadera grave o los que no responden al tratamiento conservador se debe plantear la intervención quirúrgica, realizando:

Constanza De Sousa

Copywriter, creative editor and content creator+ info

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