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Pros y contras de tener una ardilla como mascota

Aunque no son las mascotas más famosas del mundo, algunas personas han decidido tenerlas como compañeras de vida, te diremos cuáles son los pros y contras de tener una en casa.

Pros y contras de tener una ardilla como mascota

Lo más normal es que veamos estos pequeños peludos amigos sueltos en la naturaleza, aunque cada vez más son muchos los hogares que decidieron tenerlas como mascotas, acá te diremos las ventajas y desventajas de tener una ardilla de mascotas.

Pros y contras de tener una ardilla como mascota

Ventajas de las ardillas como mascotas

Si decides tener una pequeña ardilla en tu casa y la domesticas, tendrás una mascota muy cariñosa y confiable, para ello, debes tener mucha paciencia y no debes intentar enjaularla.

Las ardillas que viven en cautiverio son más fáciles de domesticar. Si su jaula está dividida en una zona inferior y otra superior, el animalito te deleitará con sus habilidades de escalada. Y si instalas una rueda, le ayudarás a que libere su energía y te divertirás con sus piruetas.

Las ardillas son muy limpias y ellas mismas se ocupan de su aseo. Pero pierden mucho pelo, por lo cual es conveniente que consigas un peine, aunque para usarlo primero deberás conseguir que tu mascota confíe en ti.

No todas las ardillas se pueden domesticar, pero si le ofreces algún alimento más sabroso que el que tiene en su comedero, poco a poco podrás acercarte, acariciarla y pasarle el cepillo.

Si cuidas bien a tu ardilla y la alimentas adecuadamente, tendrás una mascota durante mucho tiempo, pues viven entre 16 y 18 años.

Pros y contras de tener una ardilla como mascota

Desventajas de tener una ardilla

Si deseas tener una ardilla como mascota, debes estar preparado para ello. Estos son animales curiosos que se mueven o escapan constantemente de su jaula, o lo intentan, con el consiguiente alboroto que pueden causar. Si tu ardilla se escapa de su jaula, no la volverás a ver.

Otra de las desventajas es el celo del animal, el que ocurre una vez al año y donde algunas ardillas cambian su comportamiento; pueden volverse agresivas o, por el contrario, dormir todo el día.

No es fácil alimentar a una ardilla. Deberás hacerlo 2 veces al día y ofrecerle manzanas, banana, peras, nueces, brotes de árboles, avena, guisantes hervidos o harina de huesos, entre otros alimentos. Pero no puedes darle dulces, almendras, alimentos salados o fritos.

Como todos los animales, las ardillas también necesitan hacer ejercicio fuera de su jaula. Sin embargo, no puedes dejarla salir sin riesgo de no poder lograr que ingrese luego.

Son animales muy hermosos que te podrán dar una muy buena compañía, si tienes alguna duda con respecto a su cuidado y alimentación consulta con un experto en animales exóticos o con un veterinario.

Sabrina Cedeño

Cocinera de alma. Amante de las cosas ricas, el buen vino y música suave de fondo.+ info

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