Perros

¿Se debe separar al perro macho de sus crías?

Siempre es importante llevar un control consciente acerca de la reproducción de nuestras mascotas, en este caso, de un perrito macho que haya pasado por la monta, primero para evitar la sobrepoblación de perros abandonados (embarazo indeseado) tanto en refugios como en las calles de todo el mundo y segundo por la salud de nuestro perrito. 

¿Se debe separar al perro macho de sus crías?
¿Se debe separar al perro macho de sus crías?

Para comenzar, debes saber que durante el embarazo de la perra, las futuras madres experimentan una serie de cambios fisiológicos y hormonales que la preparan para el desarrollo de sus crías y la lactancia, como un humano. Esto se  trata de un proceso muy especial y delicado que su cuerpo y su mente. Por ello, es indispensable ofrecerle un ambiente positivo y los cuidados necesarios para que sus peludas puedan vivir una gestación tranquila y saludable.

Ahora, en cuanto a las últimas semanas de su gestación, las hembras llevan a cabo un proceso de cambios hormonales aún mayores, preparándose para el parto. Si bien estas hormonas resultan imperceptibles para nuestros sentidos, los perros las detectan fácilmente gracias a su olfato privilegiado. Entonces, los machos se sentirán muy atraídos a oler la hembra constantemente y explorar estos nuevos aromas. La insistencia del macho suele provocar estrés o ansiedad en la perra embarazada, lo que resulta perjudicial para la salud de la mamá y sus futuros cachorros.

Entonces en este punto te debes preguntar ¿qué pasa con su relación con los cachorros? Pues, durante las últimas 3 o 4 semanas de gestación, lo mejor es separar al macho de la hembra para no exponerla a factores negativos de estrés. Cuando se acerca el momento del parto (entre 10 o 15 días antes), la hembra buscará un rincón tranquilo del hogar para preparar un lugar acogedor donde pueda relajarse y sentirse segura para parir a sus cachorros. En este momento, lo mejor es que el macho tampoco intervenga en este entorno de paz y seguridad.

¿Debo separar el perro macho de las crías recién nacidas?

Por supuesto, el perro macho se mostrará muy curioso en relación a estas "nuevas presencias" en su hogar. Por sus sentidos, reconocerá fácilmente que existen nuevos cachorros en la casa y querrá olerlos, interactuar y/o jugar con ellos, buen padre ¿eh? No obstante, las crías recién nacidas son tan sensibles y delicadas que cualquier interacción más intensa o movimiento brusco puede llegar a lastimarlas. Por su natural fuerza, ímpetu de explorar o ganas de jugar, los perros machos adultos pueden provocar un accidente mismo sin tener la intención de lastimar a los pequeños peludos.

La hembra comprende que su función materna es preservar sus crías y darles las condiciones óptimas para desarrollarse hasta que puedan supervivir por su propia cuenta. Por ello, la presencia del macho resulta bienvenida durante este periodo neonatal. En algunos casos, la hembra puede desarrollar comportamientos agresivos para proteger a sus crías y alejar a las posibles amenazas.

¿Cuándo puedo presentar el perro macho a sus cachorros?

Bueno, realmente no existe una fecha exacta para presentar el macho a sus crías. Como todo perro es un ser único, este momento óptimo dependerá del desarrollo de cada cachorro y de la reacción de las hembras a la presencia de otro individuo en el territorio de sus cachorros. Por lo general, las perras son más protectoras y "cerradas" durante los primeros 15 días después del parto, que representan el periodo neonatal. En esta primera etapa, el macho debe permanecer alejado de las crías y nuestra interacción también debe ser limitada, siendo teniendo en cuenta la receptividad de la hembra.

Después de este primer período, se inicia la fase de transición que suele durar hasta el 20 o 21 día de vida de las crías. En esta nueva fase, los cachorros empezarán a mostrarse activos y tener cierta curiosidad sobre su entorno.  Entonces, a partir del 21 o 22 día después del parto, los cachorros ya tendrán movilidad y experimentarán su periodo de socialización. Se trata de una etapa clave para el desarrollo de los pequeños, pues empiezan a reconocerse.

Así que aquí comienza el momento ideal en el cual podemos empezar a presentar el perro macho a los cachorros. Pero esta interacción siempre debe ser gradual y progresiva, ya que se trata de una nueva realidad para el macho y para los pequeños peludos. Recuerda que es esencial que el perro macho esté saludable, con todas sus vacunas y tratamientos antiparasitarios al día para no poner en riesgo la salud de los pequeños peludos, y que no presente problemas del comportamiento.

La crianza junto a un macho y una hembra adulta (una estructura "colectiva" por así decir) puede ayudar al cachorro a comprender el natural orden social de los perros y el rol de cada individuo dentro de su comunidad, así como aprender el lenguaje canino, los límites del juego y la adecuada gestión de la mordida. Desde luego, la simple presencia del macho no sustituye la necesidad de llevar a cabo un adecuado proceso de socialización de los cachorros con otros perros.

Constanza De Sousa

Copywriter, creative editor and content creator+ info

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