La "imperfección" es la nueva tendencia en el mundo del espectáculo

En el siglo XX, sobre todo en la década de los 50 y 60, la perfección era una especie de requisito indispensable para ser famoso en la TV y el cine.  Grandes actrices como Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor o Audrey Hepburn, eran una oda a la belleza nívea.  Pero hoy, esto ha cambiado.

En el siglo XX, sobre todo en la década de los 50 y 60, la perfección era una especie de requisito indispensable para ser famoso en la TV y el cine.  Grandes actrices como Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor o Audrey Hepburn, eran una oda a la belleza nívea.  Pero hoy, esto ha cambiado.

Desde la apariciòn de las redes sociales, y la interacción estrella-fan, la cercanía los ha hecho cada vez más "vulnerables" y humanos, con virutdes, talentos, pero también con defectos y, por qué no, gorditos. 

Fotografías de cantantes y actrices "al natural", sin una gota de maquillaje, o con las cejas al natural, se han vuelto cada vez más comunes y el público está encantado con ello.  Además, ya no hace falta ser 100% bueno, todo lo contrario, mientras más cercano a la tierra estés, mejor valorado es el artista. 

Tampoco es necesario ser un Ken viviente, aunque los hay, por supuesto.  Pero los hombres no tan apuestos, parecieran ser un poco más alcanzables para las fans. 

En Latinoamérica, por ejemplo, cuya población es producto del mestizaje, una figura perfectamente delgada, y sobre todo sin casi retaguardia, no es tan común. 

El villano es el nuevo súper héroe

Y los roles de buenos y malos quedaron también en el pasado. Ahora, entre los personajes más famosos de series mundiales como "La Casa de Papel", "The Black List" o "Juego de Tronos", hay unos cuantos villanos, que, como en la vida real, tienen su lado bueno. 

Y esta tendencia a la humanización del mundo de showbussines, también toca a personajes clásicos como Súperman, que ha sufrido una adaptaciòn y humanización para hacerlo "no tan bueno". 

La tendencia a la imperfección parece irreversible. Es tan natural como la vida misma.  Atrás quedaron Marylin, Audrye y Elizabeth, con sus peinados perfectos y sus cutis de porcelana.  En pleno siglo XXI, la impecfección es la regla. ¿Tú qué opinas?

Más Noticias