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Unas alitas de pollo en mal estado comenzaron esta historia. Foto Getty Images
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Le cayeron mal unas alitas de pollo y lo echaron de su trabajo

La historia de este hombre recorrió las redes sociales a finales de 2020, pero fue recientemente cuando se divulgó el resultado de su situación, luego de que un tribunal decidió que tenían que devolverle su puesto de trabajo.

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por Redacción mui

Jeremy Arnot es un limpiador industrial que trabaja en una compañía que funciona en Canadá. El año pasado, cuando la psicosis por la pandemia estaba desatada, el hombre tuvo un episodio de diarrea fuerte que le puso muy mal. Algunos de sus compañeros sospecharon quién sabe por qué, que el hombre tenía covid. Lo reportaron y el trabajador fue despedido.

El caso de Jeremy sucedió el día en que tuvo que viajar por razones laborales fuera de su ciudad de operaciones. En el camino, compró unas alitas de pollo para almorzar, pero al parecer estaban pasadas y le cayeron mal en el estómago, produciéndole una fuerte diarrea que despertó injustificadas sospechas a la empresa de que el hombre tenía covid, pese a que no tenía problemas respiratorios.

La empresa se excedió en sus protocolos anticovid y tomó una decisión exagerada. Foto Getty Images

La empresa le ordenó realizarse un test de coronavirus en una llamada telefónica, pero luego de una larga espera en el aparato, colgó y fue a hacerse una prueba por su cuenta que salió negativa. Sin embargo, la empresa lo acusó de insubordinación y le despidió por no cumplir con sus disposiciones.

Demanda y regreso a sus funciones

Aunque el caso de Jeremy Arnot sucedió el año pasado, es hasta ahora cuando se viene a divulgar del todo, justo cuando se sabe que una decisión judicial ordenó que el hombre regresara a su puesto de trabajo en la empresa de limpieza industrial.

El juez de la causa, Paul Love, consideró que había falta de claridad en los protocolos anticovid de la compañía, y que además Arnot no fue informado debidamente sobre lo que tenía que hacer. "El hecho de que haya una pandemia en curso no significa que un empleador tenga derecho a exigir una prueba de coronavirus por cualquier síntoma que experimente un empleado", dijo el juez.

Fue así como se ordenó la reincorporación del trabajador a sus funciones, pese a que el patrono sancionó al hombre con cinco días de suspensión por supuesta deshonestidad durante la indagatoria. Debe ser muy buena la paga como para querer permanecer en esa empresa.

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