Menu
Michelle, sus dos hermosos perros y su particular bufanda. Foto twitter
Noticias

Mandó a tejer una bufanda con el pelo de sus perros

No, no se trata de nada que tenga que ver con Cruella DeVil ni la película de 101 Dálmatas. Esta historia utilizó el pelaje que mudaron sus dos mascotas para que esta mujer en Inglaterra se mandara a hacer una preciosa bufanda. Los perritos están vivos, por si hay dudas.

Imagen de Autor

por Redacción mui

Michelle Parker tiene dos hermosos perros. Luka, de raza samoyedo y Keisha, que es de la raza keeshond. Los dos animales tienen abundante pelaje y cuando les corresponde mudar su pelo, Michelle no sabe qué hacer con todo lo que queda por todas partes. Así que decidió reutilizar los recursos de la manera más rentable.

Luego de que la mujer viera en Facebook una tendencia para hacer tejidos con pelo de mascotas, encargó a una fabricante de estas excentricidades una bufanda con el pelaje de sus perros. Para ello tuvo que recoger 4,5 kilos del abundante pelaje de Luka y otros 2,5 kilos del de Keisha, con los que encargó la indumentaria para invierno.

Michelle tuvo que pagar 185 libras esterlinas (unos 254 dólares) por la prenda, que fue hecha mayoritariamente con el pelo de Luka, pero los pompones decorativos que se colocaron en los bordes, fueron hechos con el pelaje de Keisha.

Dedicada a sus perros

La mujer ahora puede dedicarse casi por completo a sus perros. Está semiretirada de su carrera como asesora de diseño y encargó su bufanda con pelo de sus perros a una experta en hilado y tejido de Essex, Andrea Devine, quien se especializa en hacer recuerdos para los dueños de mascotas con el pelaje de sus perros.

Michelle Parker asegura que solo ha usado esta prenda una vez, y fue durante el invierno pasado, cuando se puso la bufanda y la lució en una foto junto a sus dos hermosos perros, a los que cuida con especial devoción ahora que está en casa mucho tiempo.

Recomienda que ambas razas de perro se tengan si los dueños les pueden dedicar mucho tiempo, ya que son exigentes con el tema de la atención de sus amos. "No les gusta quedarse solos, así que hay que asegurarse de tener tiempo para dedicarles. Yo esperé a que mi trabajo fuera menos exigente y pudiera dedicarle a Luka ese tiempo", comentó la orgullosa dueña de los perros, y de la bufanda.

Temas

Comentarios