“White Lines” del creador de “La Casa de Papel” ofrece un mundo de excesos desde la hermosa Ibiza

El creador de la serie “La Casa de Papel” viene con una nueva producción llena de excesos y una historia que promete atrapar al espectador.

Las referencias hablan por sí mismas, hablar de “White Lines” no es lo mismo que decir la nueva serie del creador de “La Casa de Papel”.

Y aunque la referencia cuenta, es importante acotar que su trama no es la misma, por tal motivo no se trata de un Spin off.

 La mente creativa de Alex Pina trae una historia en la que une el sexo, las fiestas, el crimen en Ibiza, lugar en el que un asesinato marca el comienzo de una aventura 20 añosdespués de cometerse el crimen.

El misterio que se entreteje alrededor de la muerte de Axel va acompañado de torturas particulares y persecuciones policiacas además de escenas de sexo que, aunque suben el calor, no se roban el protagonismo de cada una de las tramas que se desarrolla en la isla canaria.

Laura Haddock es la responsable de empezar a descubrir que ha pasado con Axel en el pasado, sin embargo se va a enfrentar a una pared que deberá ir destruyendo poco a poco y con mucha fuerza, para poder desvelar los secretos del crimen.

Una de las cosas más emocionantes de este seriado, es que son muchos los que pudieron haber cometido el crimen, peces grandes y chicos, sin embargo la serie se va paseando entre las historias de crímenes y vivencias de cada uno mientras va descartando la complicidad o el protagonismo del asesinato.

La línea de tiempo de “White Lines” es atemporal y salta del pasado al presenta para dar contexto de lo que ocurrió antes y ver la forma en la que ha afectado el presente.

Sin embargo no son muchas las escenas que transcurre en el pasado, sólo son unos breves instantes que permiten contextualizar la trama del presente y así no dejar cabos sueltos en la historia.

Además, suele tener cambios de idioma y juguetea entre el español y el inglés dándole tal vez una característica actual debido al elevado uso de ambos idiomas en nuestros tiempos.

Las historias tal vez no sean todas perfectas, pero no distorsionan la percepción del conjunto ni aburren el enramado final, son finamente puestas en escena de la manera más prolija posible.

No esperes medias tintas, porque esta propuesta es directa y sin miramientos. La amarás o la odiarás, seguramente encontrarás que es adictiva y envolvente con cada pequeño detalle y cada cuento acerca de lo que le pasó a Axel, de quién surge todo el embrollo en una Ibiza recargada de todo.

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