¿Cómo combatir el invierno sin excedernos en las comidas?

Tener de excusa que hace frio para encerrarte en tu casa, no hacer actividad física y tirarte en el sillón a comer chocolate, es muy fácil. Con todos estos tips, la idea es motivarte a que el frio no sea un impedimento a la hora de adoptar un estilo de vida saludable y sostenido en el tiempo.

En el invierno, el consumo de ensaladas, frutas, yogures y agua va perdiendo protagonismo y empiezan a aparecer los guisos, carnes estofadas, sopas, y otras preparaciones que nos hacen subir la temperatura corporal pero también, en algunas ocasiones, aportan más calorías.

Lo ideal y recomendado por los profesionales de la salud es llevar un estilo de vida saludable, sostenido en el tiempo y que no fluctúe tanto como el clima de las estaciones del año. Para eso, es necesario adquirir poco a poco, ciertos hábitos alimentarios que nos ayuden a mantenernos saludable de por vida.

¿Cómo combatir el invierno sin excedernos en las comidas?

La energía que nuestro organismo necesita para realizar sus funciones vitales, es la misma sin importar la estación del año, con lo cual si nos descuidamos y quedamos en casa presos del frío, sumado a que nuestra alimentación tiende a variar, estaremos llegando al próximo verano con unos kilos de más y es ahí cuando empieza este círculo vicioso de hacer dietas raras y extremas para bajar los kilos que nos dejó el invierno.

El frío del invierno

"Los alimentos que tendemos a incorporar en el invierno son más energéticos como los guisos, chocolates y otros platos calientes que, en algunos casos, están rebalsados de calorías", señala la doctora Virginia Busnelli (MN 110351), médica especialista en nutrición y directora del Centro de endocrinología y nutrición CRENYF - Argentina.

Para no caer en eso, a continuación dejamos algunos tips para combatir el frio, pero sin dejar de comer saludable, variado y nutritivo.

Realizar actividad física durante el invierno (y durante todo el año) es uno de los factores claves para mantenernos saludables ya que los beneficios que nos deja la practica regular son infinitos: mejora la salud de los huesos, ayuda a normalizar los valores de presión arterial, disminuye los valores de colesterol y triglicéridos, previene el riesgo de padecer enfermedades crónicas como diabetes, obesidad, hipertensión, dislipemia y otras enfermedades cardiovasculares.

La recomendación de los profesionales es realizar al menos 30 minutos de caminata por día con lo cual, si sos friolento, la recomendación es que busques un gimnasio cerca de tu casa para seguir sumando pasos o que te abrigues bien y aproveches los días más soleados para salir a caminar. Seguro que cuando se entra en ritmo, el calor llega al cuerpo y el frío, ni se siente.

En cuanto a los alimentos, es importante recordar que el consumo de frutas y vegetales nos aporta fibra, agua, e infinidad de vitaminas y minerales necesarias para nuestro organismo. Por eso, hay que aprovechar aquellos que son de estación para obtener los beneficios de un alimento mucho más sabroso, nutritivo y también económico.

Las frutas de la época son la manzana, pera, kiwi y los cítricos como mandarina, naranja, pomelo y limón que nos aportan grandes cantidades de vitamina C, muy importante para prevenir resfríos y gripes típicas del invierno. En cuanto a las verduras, las de estación son zapallo, acelga, brócoli, espinaca, batata, papa, ajo, cebolla, puerro y repollo, pero encontramos un montón más que son de todo el año.

Frutas de estación

Los vegetales no deben perder protagonismo nunca, por eso, te recomendamos que en los días de frío optes por opciones como vegetales grillados, sopas de verdura, soufflés, budines, vegetales al horno, puré, tortillas, terrinas, ensaladas tibias, guisos de legumbres y carnes desgrasadas, etc.

Se debe tener presente que el plato, sea invierno o verano, debe contener un 50% de vegetales.

En cuanto a las frutas, una buena opción para seguir incorporándolas en invierno es preparar compotas o fruta asada al horno. Se pueden comer solas como colación o postre, o agregarla en preparaciones como algún budín casero o panqueques.

Algo muy común del invierno es que tendemos a tomar menos agua. La botellita que suele acompañarnos durante los días de calor para mantenernos hidratados queda guardada en la alacena, y tomamos líquido solamente en las principales comidas. Una buena opción es aumentar el consumo de infusiones como mate o té, para afrontar el frío e incorporar un poco más de líquido, aunque no te olvides que el consumo de agua sigue siendo fundamental y esencial para tu organismo.

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