Cómo comer bien si lo sano cuesta caro

Para comer bien y no gastar mucho es necesario organizarse, priorizar alimentos y entender cómo hay que alimentarse.

Suele pasar que a la hora de querer llevar una dieta saludable nos encontramos parados frente a una lista larga de alimentos que, en realidad, ¡son carísimos!

Es cierto que hay alimentos caros por su procedencia o por estar fuera de temporada o por el esfuerzo y recursos que significa conseguirlos, como ciertos pescados, caviar, frutas exóticas, carnes de cuidado natural estricto, etcétera. Pero en realidad son pocos respecto al universo de posibilidades que tenemos para alimentarnos bien, según señala Marcelo Suárez (MN 73796), especialista en Medicina Interna y Conductas Saludables.

Alimentación saludable

"Lo más o menos costoso solo se calcula comparando comida real, no comparándolo con el grupo producto procesado/ultraprocesado. Eso no nos alimenta. Es como comparar una pelota de fútbol de cuero con una de plástico, nos entretienen las 2, pero no es lo mismo", afirma Suárez.

El punto es entender que el único objetivo de alimentarse es nutrir al organismo, y eso sólo se logra con lo descrito; todo lo demás (que quizás es más barato), no solo no nos nutre sino que nos enferma y nos genera dependencia.

Alimentación saludable

Entonces... ¿qué debemos hacer para comer bien? Como dijimos, comer comida real, la que no tenga etiqueta, la que alguna vez tuvo vida; que sea variada en colores y grupos (vegetal y animal, excepto los que no consumen estos últimos); acompañados de grasas de buena calidad (oliva, coco). Consumir semillas, frutos secos, cereales y legumbres.

"Alimentarse es una obligación, ya que es elegir lo que va a nutrir a nuestras células y microorganismos propios, y ellos son los que responsables de ayudarnos a vivir más y mejor", concluyó Suárez a la vez que nos dio tips para llevar a cabo la buena alimentación.

Tips

- Comprar en lugares de producción local.

- Armar un grupo para repartirse la tarea de comprar al por mayor y fraccionar esa compra entre todos.

- Planificar: cocinar u organizar comidas 1 o 2 veces por semana, para que cuando lleguen a casa todo sea muy práctico. Dejar eso librado al azar, es un factor de mayor gasto y seguramente de menor valor nutricional.

- Practicar el trash cooking (cocinar con lo que sobró).

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