¿Cómo dejar de fumar y no subir de peso?

El tabaco genera una gran alteración en la percepción de los distintos sabores y olores el cual lleva un tiempo recuperar luego de abandonar el hábito de fumar.

Por: Redacción mui

La nicotina presente en los cigarrillos tiene efecto anorexigeno, es decir que disminuye el apetito, con lo cual ésta puede ser una de las causas por la cual, los ahora ex tabaquistas, suelen aumentar unos kilos en su afán por dejar de fumar.

Es por esto que algunas de las estrategias para abandonar el cigarrillo son optar por chicles con nicotina, parches y hasta cigarrillos electrónicos con diferentes porcentajes de nicotina, los cuales se van disminuyendo poco a poco, para que el impacto en el organismo, no sea tan brusco y lograr de esta forma, reeducar “nutricionalmente” al paciente ante este nuevo cambio ya que no solo su apetito cambia, sino que su paladar comienza a experimentar nuevos sabores olvidados.

Reemplazar el cigarrillo por comida tampoco es la mejor opción: la mayoría de las personas cambian este “chupete” por alguno de tipo electrónico en el mejor de los casos, y en otros casos por comida, caramelos u otras golosinas para calmar esa ansiedad, lo que tampoco es recomendado ya que predispone al aumento de peso y estaríamos generando una elevación en las cifras de sobrepeso y obesidad, las cuales a diferencia de las cifras de prevalencia de consumistas de tabaco, siguen en aumento año tras año.

¿Cómo dejar de fumar y no subir de peso?

Dejar de fumar y no subir de peso es una tarea posible, aunque requiere de buena predisposición, organización y grandes cambios de hábitos ya que también, el consumo de tacaco está asociado a malos hábitos a la hora de comer.

Consejos:

-          Realizar las 4 comidas completas y quizás alguna colación que pueda ayudar en los momentos que la ansiedad o aquellos en los que el hambre ataca. Se puede optar por fruta, frutos secos, yogures con o sin fruta, rollitos de jamón y queso o chocolate amargo. Lo ideal sería optar, siempre que se pueda, alimentos naturales con alta densidad nutricional porque dan más saciedad.
-          Usar condimentos para darle sabor a las comidas y reducir el consumo de sal. Los ex tabaquistas tienen las papilas gustativas algo alteradas por el consumo prolongado de fumar, con lo cual, seguir salando las comidas para sentir el sabor no es la mejor opción. Optar por condimentos que gusten y den vida a las comidas como orégano, ajo en polvo o fresco, pimenta, pimentón, albahaca, ají molido, cúrcuma, curry, comino, perejil, cebolla de verdeo, etc.
-          Tomar agua: muchas veces creemos que tenemos hambre y comemos alimentos, aunque en realidad lo que estamos olvidando es que tomar agua también es muy importante. Mantenerse bien hidratado. Se puede preparar aguas saborizadas con trozos de fruta y jengibre.
-          ¡Moverse! El ejercicio físico tiene innumerables beneficios, ayuda a mantenerse en peso, liberar endorfinas, dormir mejor y sobre todo a distraerse. Cuando se está ansioso o se tengan ganas de fumar, hay que transformar esa energía en pasos. Sí, hay que salir a caminar. 10.000 pasos son los que hay que realizar para ser una persona activa.

Si bien son consejos aplican para todas las personas, lo ideal es asesorarse con un profesional que guíe a cada uno, para que pueda contener y acompañar en este nuevo camino hacia una vida más saludable.

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