Con solo vapor de una tetera, puedes quitar las arrugas de la ropa sin plancharla

Algunos cocinar, otros lavar los platos, pero la mayoría de las personas odian planchar. ¿Acaso no puedes presentarte al trabajo con la camisa arrugada? No, es inaceptable, ¿pero hay otra solución? Aquí te mostramos 5 trucos para quitar las arrugas de la ropa; una de ellas requiere solo vapor de una tetera.

Es una realidad absoluta: planchar no está entre las tareas favoritas de nadie, pero lamentablemente, para asistir al trabajo o al color, no lo puedes posponer. Agarrar la plancha, ponerla a calentar, estirar la ropa en una tabla y proceder a alisarla cuidadosamente, ¿es acaso mucho tiempo perdido?

Ya no deberás preocuparte ni molestarte por tener que planchar tu indumentaria: hoy te contamos cómo deshacerte de las molestas arrugas sin necesidad de una plancha. Son 5 trucos infalibles con los cuales, en minutos, tendrás tu ropa planchada a la perfección.

Cómo quitar las arrugas de la ropa sin plancha.

Uno de los trucos más fáciles es "planchar" con el secador o la plancha del pelo: consiste en colgar la prenda de una percha y dirigir el calor del secador hacia la zona arrugada, insistiendo hasta que desaparezcan. En caso de arrugas más profundas y marcadas, puede servirte la plancha del pelo, sobre todo en mangas y la zona de los botones.

Otra posibilidad es hacerlo con agua pulverizada: con la ayuda de un spray, a unos 30 centímetros de distancia, rocía con agua directamente sobre la arruga de la prenda colgada. Cuando se seque, la zona tratada quedará lisa. 

El secador de pelo es una gran alternativa para sacar las arrugas de la ropa.

Con el vapor de una tetera es otra opción ideal, más que nada en los pliegues más pequeños. Calienta agua en una tetera y espera hasta que hierva. Sostén la parte arrugada a unos 30 centímetros de la salida del vapor de agua y verás cómo poco a poco van desapareciendo los pliegues. 

También puedes "planchar" tu ropa en la ducha. ¿Cómo? Permite aprovechar el vapor que se genera con el agua de la ducha para dejar la ropa como recién planchada. Solo debes colgar la ropa en el baño cerca de la ducha, pero con cuidado de que no se moje. Cuando acabes de ducharte, las arrugas habrán desaparecido.

Por último, puedes optar también con una tela humedecida: consiste en colocar la prenda en una superficie plana y poner una tela húmeda (una toalla o una gasa) sobre ella. Se presiona en la zona de la arruga mientras, al mismo tiempo, tratamos de alisarla. Cuando la prenda se seque, los pliegues serán cosa del pasado. 

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