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Murió Grumpy Cat
Mascotas

En honor a Grumpy Cat recordamos por qué es saludable tener un gato como mascota

Se estudió que las personas con mascota reducen significativamente la incidencia de problemas de salud. ¿Qué beneficios trae tener un gato?

Imagen de MUI

El verdadero nombre de "Grumpy Cat" era Tardar Sauce, y se hizo famosa después de que sus fotos se publicaron en Internet en 2012, año en el que también el canal de noticias MSNBC la designó como la gata más influyente del año.

Desgraciadamente la pobre gatita experimentó complicaciones por una infección del tracto urinario y falleció el pasado martes "en los brazos de su mamá", así lo anunciaron sus dueños a través de las redes sociales.

Además, aseguraron que "Grumpy Cat ha ayudado a millones de personas a sonreír en todo el mundo, incluso cuando los tiempos eran difíciles". De esta frase es que nos agarramos y ampliamos el tema a: ¿Es saludable tener un gato como mascota? Por supuesto que sí, y genera muchos beneficios.

¿Cómo cuales?

  • Reducción del estrés: Acariciar gatos reduce los niveles de cortisol (hormona relacionada con el estrés). Se cree, también, que el contacto físico con gatos incrementa en humanos la producción de ondas tetha cerebrales, que habitualmente se producen en estados de relajación y calma profunda.
  • El ronroneo es sanador: El ronroneo se produce a una frecuencia de entre 20 y 140 Hz, siendo lo más habitual una frecuencia de 20-50 Hz en gatos domésticos. Parece ser que esta vibración sonora estimula la curación de tejidos, especialmente en lesiones que afectan a tendones y músculos.
  • Efecto terapéutico en personas con autismo: El contacto físico con las mascotas incrementa los niveles de oxitocina, una hormona que está vinculada con el establecimiento de relaciones sociales. Un estudio encontró niveles menores de oxitocina en sangre en niños autistas. Se ha comprobado que el incremento de niveles de oxitocina en autistas disminuye las conductas repetitivas y mejora la habilidad de evaluar el significado emotivo de la entonación al hablar.
  • Protegen el corazón: Un estudio realizado en 2009 en el que hubo más de 4000 participantes que habían tenido o tenían actualmente mascota (perros y/o gatos), reveló que las personas que habían convivido con gatos tenían menor riesgo de sufrir infarto de miocardio que los que no vivían con felinos.

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