¿En la nevera o en la cesta? Esta es la forma correcta de conservar las cebollas

Si eres de los que no puede cocinar sin cebolla, es importante que tomes en cuenta estas recomendaciones para su correcta conservación

Cruda, asada, cocida o frita, la cebolla es uno de los vegetales más antiguos y de mayor consumo en la actualidad. Sus capas esconden un verdadero tesoro nutricional que incluye calcio, magnesio, hierro, fósforo, cobalto, cobre, yodo, potasio, zinc, azufre, vitaminas A, B, C y E.

Si eres de lo que acostumbra guardar las cebollas en el refrigerador estás cometiendo un grave error, ya que su textura se tornará blanda y sus azucares se convertirán en almidón.

Cuando la cebolla está entera debe guardarse en un lugar seco y fresco, sin luz solar directa. Lo mejor es almacenarlas de manera individual, sin amontonar, en una red o maya preferiblemente para mantener una buena ventilación, nunca utilices bolsas de plástico.

No guardes las cebollas enteras en el refrigerador

Evita almacenar la cebolla junto a otros vegetales para evitar que se acelere su proceso de maduración por los efectos del gas etileno. De seguir estas pautas puedes conservar las cebollas con la piel intacta y sin brotes por al menos 8 meses.

Una vez cortada la cebolla debes guardarla en un recipiente hermético en el refrigerador, recuerda que la cebolla abierta es un imán para los gérmenes y absorbe todo lo que está en el ambiente, por lo que ese trozo que te sobró puede resultar nocivo para tu salud.

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